Vivir sin pareja
Vivir sin pareja por un tiempo, o durante toda la vida, es un estado que cuesta sobrellevar y que normalmente no suele elegirse como una opción definitiva. Sin embargo, si sabemos adoptar una actitud positiva y confiada, pienso que los periodos sin pareja son una valiosa oportunidad para hacernos amigos de nosotros mismos y así poder alcanzar un conocimiento mas profundo.
Creo que en este tránsito, podemos apoyarnos en nuestros puntos fuertes y, asi, descubrir y curar los débiles. Cuando estamos en pareja, nuestros asuntos vulnerables son menos notorios pues solemos hacer responsables al otro de lo que nos sucede. De hecho, muchas separaciones se retrasan o no se concretan por miedo a quedar desnudos frente a nuestras propias trabas, sin poder responsabilizar a nadie más. Solos, Quedar especialmente si no lo hemos elegido es una situación que puede lastimar nuestra estima pero, al mismo tiempo es la mejor ocasión para fortalecer nuestras debilidades. Encontrarnos con estos "fallos" no tiene porque desanimarnos. Puede que no nos guste lo que vemos cuando revisamos nuestro pasado, pero si abandonamos el reproche, comprenderemos que lo sucedido no fue por negligencia, simplemente la vida fue tejiendo su trama y nos movimos por ella lo mejor que supimos y a veces quisimos.
Pienso que casi todos sentimos o sentiremos la necesidad que tenemos la oportunidad de crear un nuevo tejido. Y creo que esa necesidad, que ese poder lo conservaremos siempre aunque no seamos conscientes de ello. No podemos cambiar el pasado, pero si dejar atrás esos "puntos" fallidos hechos de conductas y emociones que nos perjudicaban. Para tener este nuevo presente no necesitamos “cambiar", es decir, convertirnos en otra persona o encontrar la conducta mágica que solucione todos nuestros problemas. Se trata, en gran medida, de tomarnos el trabajo en gran medida de movernos hacia 1o que nos proporciona alegría y satisfacción. Hacia aquello que es significativo para nosotros.
Tenemos potencial suficiente para convertirnos en los arquitectos de nuestra vida y, en algunos momentos, alguien llegara a ella. Vida ¿Qué vida encontrara el recién llegado? ¿Somos la persona que nos gustaría que el otro encontrase?.Creo que seria muy triste contestar a estas preguntas pensando en esa otra persona como si fuera una estrategia, una trampa para conseguir a nuestra presa (sin comillas). Así, de este modo nos volveríamos "cazadores" de pareja.Incluso podríamos caer en una búsqueda obsesiva. Obviamente, esto no suele dar resultado porque nadie quiere ser "cazado". Así, nos cerramos el amor .Creemos estar abiertos porque buscamos pero en realidad, transitamos en un callejón sin salida. El amor es una flor que se cultivo y, mientras tanto, hay mucho terreno para preparar para que la semilla crezca. Necesitamos descubrir y desarrollar nuestra capacidad de amar. Hemos de saber si somos capaces y hasta que punto, de amarnos a nosotros mismos y, también, de amar a los demás .Cuando nos sentimos infelices porque no nos aman, buscamos a un "proveedor" de ese sentimiento como quien busca una posesión mas.
Pienso que necesitamos abrirnos al mundo externo, recuperar y cultivar nuestra relaciones de amistad, pensar de manera de hacer crecer nuestros proyectos personales o laborales, ocupamos de nuestro físico, cuidarnos, encontrar aquellas manifestaciones artísticas o culturales que nos interesan y, sobre todo, conectarnos a través de nuestra capacidad de ayudar a los demás. Hay mucha necesidad de ayuda y escucha y la posibilidad de darlos conecta con nuestro corazón, Noooo, no se trata de una búsqueda egoísta, hedonista, sino de ir al encuentro de nuestras posibilidades de apreciación y conexión con el mundo, creando una atmósfera propicia para el interior.
Pienso que cada cual debe encontrar mientras tanto el camino que mas le satisfaga tanto aquel que va por nuestro interior y, que nos da la oportunidad de indagar las causas que nos producen dolor, como el camino que va por el mundo externo bueno.....nos conecta con la alegría. No soy de la opinión de que necesitemos nada ajeno a nosotros para iniciar está búsqueda. De este modo creo que este viaje hacia el amor no tiene por qué transcurrir en el interior de un oscuro túnel y con un propósito único; puede ser una posibilidad de crecer e incluso, de entrar en contacto con el placer. Creo que debemos entender y no olvidar, viajarnos por QUE la vida siguiendo los caminos que ella misma propone y haciéndolo lo mejor que sabemos. Y aun a nuestro pesar y a sabiendas de lo que ha sucedido, por supuesto no siempre coincide con nuestra expectativa, nuestro potencial es más grande de lo que creemos y tenemos la posibilidad de partir hacia otros lares. No importa como afrontamos el amor en el pasado, si pensamos que no estuvimos muy acertados. Cada inspiración es una ocasión para comenzar de nuevo. Eso representa muchísimas oportunidades diarias. Pero nuestro tiempo no es infinito (aquí
, como dice, una gran persona, pues actúa ya. Ya voy. Ya voy. Aprendamos qué es aquello que vale la pena realmente para nosotros y siempre encontraremos una vía para llegar. Sólo se trata de comenzar.





